Por Víctor Gómez

En el fútbol, a través de la historia, se han escrito distintos sucesos muy particulares, en donde los partidos se ganan por agentes externos a los jugadores rivales, tales como una afición muy ruidosa, un clima muy complicado o una intoxicación hecha a propósito.

Precisamente eso último es lo que acusan los jugadores de Gabón, selección que fue eliminada del mundial a manos de Marruecos. El equipo del norte de África goleó a Gabón por 3-0 y , para excusarse, el primero que salió a dar declaraciones fue el astro del Borussia Dortmund, Pierre E. Aubameyang, el cual denunció una trampa ocurrida en el hotel donde se hospedó la selección.

Aubameyang señaló en sus declaraciones que parte del plantel se encontraba con problemas estomacales el día del partido,tras el consumo de un “jugo de naranja sagrado” ingerido en el hotel.

Tanto las autoridades del hotel como la federación marroquí no han dado declaraciones ante este caso, el cual entra a la larga lista de juegos ganados de manera sospechosa.