Por Gabriela Apablaza | @gabyapablaza

Kentavious Caldwell-Pope pasa por una de las situaciones más extrañas que se hayan visto en el deporte en los últimos años. El titular de los Lakers, solo puede participar de los encuentros que su equipo juegue en el Staples Center o en California, ya que no puede salir de ese Estado.

Además debe acudir a prisión para dormir, luego de una violación de la libertad condicional, la que le acarreó esta condena. 

Los dramas para el jugador, comenzaron cuando todavía vestía la camiseta de Detroit Pistons. Allí, fue condenado por conducir bajo los efectos del alcohol,  Calwell-Pope tuvo que pagar una fianza y seguir un programa de controles sorpresa para evitar la prisión.

El jugador se saltó algunos controles y aceptó que una persona con drogas condujera su auto, sumando una condena de 12 meses de libertad vigilada en Michigan.

El 12 de diciembre, todo cambió cuando un tribunal de Michigan le condenó a 25 días de cárcel. Los abogados apelaron para que pudiera cumplir la condena en Seal Beach, situado a unos 50 kilómetros del Staples Center. Esto le ha permitido jugar los partidos que los angelinos disputen en su cancha.

Este proceso terminará pronto, ya lleva un par de semanas en esta situación, una nueva condena podría reportarse una sanción mayor poniéndo en peligro su carrera en la NBA.

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