Por Fabián Morales Pérez

El Estadio Libertadores de América está repleto y explota de algarabía. Es obvio, Independiente logró vencer a Flamengo por 2-1 en la primera final de la Copa Sudamericana y ve cada vez más cerca la posibilidad de levantar un nuevo título continental, tras épocas oscuras y marcadas por la irregularidad.

El artífice de esto, que camina alegre por la cancha de Avellaneda, es el entrenador Ariel Holan. El director técnico, con pasado en el hockey (dirigió a la selección argentina), llegó a finales de 2016 al conjunto “rojo”, con el objetivo de levantar a un equipo que venía en caída tras la salida de Gabriel Milito.

Tras un comienzo irregular, donde sumó empates y no podía ganar de local, el ex entrenador de Defensa y Justicia logró encontrarle la vuelta al equipo a través de un juego intenso, ofensivo y altamente atrayente para el ojo futbolero.

Reflejo de ello es que en 39 encuentros con el cuadro de Avellaneda suma un total de 21 victorias, 12 empates y 6 derrotas, alcanzando un rendimiento superior al 60%, que tiene a Independiente con un rendimiento impresionante desde octubre en adelante (1-0 a Velez, 2-1 a Chacarita, 4-1 a Nacional, 1-1 ante Patronato, 2-0 a Nacional, 0-0 ante Belgrano, 1-0 a River Plate, 0-1 ante Libertad, 1-0 a Racing, 3-1 a Libertad y 2-1 a Flamengo).

En el plantel actual, destacan nombre como el portero M. Campaña; los defensas A. Franco, F. Bustos (ambos de 21 años) y N. Tagliafico; los volantes E. Barco (de 18 años), D. Rodriguez y J. Sanchez Miño; junto a los atacantes M. Benítez, E. Gigliotti y L. Fernandez, estos dos últimos como goleadores del elenco “rojo” en el torneo continental con cuatro tantos.

Lo claro es que Avellaneda es feliz y espera con ansías el duelo del miércoles 13 de diciembre en Rio de Janeiro ante Flamengo con el objetivo de levantar nuevamente la Copa Sudamericana.