Por Víctor Gómez

Hasta hace algunos años, el Girona era un equipo mas del ascenso español, sin mucho poderío ni afición. No obstante, hubo dos eventos que le significaron sinónimo de crecimiento.

No obstante, el proyecto del ascenso empezó en 2014, con la llegada de Pablo Machín al banquillo del club. Este le dio estabilidad en la Segunda División, para finalmente darle el tan ansiado ascenso durante la temporada 2016/17. Durante el verano europeo, tanto el City Football Group como el Girona Football Group se hicieron con el 44% de las acciones del equipo.

De esta forma, la escuadra catalana ha sido una de las grandes sorpresas de La Liga durante esta temporada, derrotando por ejemplo al Real Madrid, ademas de quitarle puntos a otros grandes como el Atlético Madrid.

A pesar de encontrarse muy cerca de su meta real (la salvación), el Girona está a un punto de disputar competiciones europeas, lo que demuestra su gran trabajo en la máxima categoría del fútbol español.