Por Fabián Morales Pérez

Era el partido final. En la previa, Irlanda llegaba optimista a este encuentro decisivo por el repechaje europeo. Tras sacar un empate sin goles de visita, solo debía derrotar a Dinamarca para llegar al Mundial de Rusia 2018. No obstante, nada haría presagiar que la selección de Christian Eriksen se transformaría en una maquina implacable y que golearía por 5-1 a los locales, sellando el pasaje a la cita mundialista.

El partido comenzó a favor de los locales, ya que Duffy convirtió tempranamente el 1-0 (min. 6´) y desataba la fiesta irlandesa en el Aviva Stadium de Dublín. Ante ello, el gol motivó al equipo danés y con ello, comenzó a funcionar su tridente ofensivo (Sisto-Eriksen-Poulsen). Por eso, el empate no tardaría en llegar, tras autogol de Christie (min. 26´).

La igualdad parcial desató definitivamente a la figura de Tottenham. Con su selección, Eriksen se transforma en un jugador de talla mundial. Tres goles (32´, 63´y 73´) del mediocampista que brilla en la Premier League sentenciaron el encuentro y la clasificación. La fiesta visitante se completó con el tanto de penal del delantero Nicklas Bendtner (min. 90´).

Pitazo final y Eriksen celebra. Dinamarca está en Rusia y va por la fiesta grande. En tanto, Irlanda y su gente quieren olvidar una noche de terror en el frío de Dublín.

 

 

Deja un Comentario

Please enter your comment!
Please enter your name here